Vive la espiritualidad de San Pío de Pietrelcina
El Grupo de Oración Padre Pío de la parroquia San Francisco y Santa Clara de Asís nace con el deseo de recuperar en Fuenlabrada una realidad de oración que durante años estuvo presente y que queremos volver a ofrecer a nuestra comunidad parroquial.
No se trata simplemente de un grupo que se reúne para rezar, sino de formar parte de la espiritualidad que San Pío de Pietrelcina quiso transmitir a los Grupos de Oración que comenzaron a extenderse por todo el mundo. Para Padre Pío, estos grupos debían ser auténticos “focos de amor” y lugares donde Cristo estuviera presente cuando sus miembros se reunieran para la oración y la Eucaristía, siempre bajo la guía de sus pastores.
[LEE AQUÍ LA HISTORIA DEL PADRE PÍO]
La espiritualidad del grupo tiene en la oración comunitaria uno de sus pilares fundamentales. Siguiendo el espíritu de los Grupos de Oración de Padre Pío, nos reunimos para presentar al Señor nuestras súplicas y las necesidades de tantas personas que necesitan ser sostenidas por la oración.
Rezamos especialmente por las familias, los sacerdotes, los enfermos, quienes sufren y las necesidades de la Iglesia y del mundo. Cada intención se convierte así en una oportunidad para poner nuestra confianza en Dios y recordar que nadie tiene que afrontar solo sus dificultades.
La oración no nace del miedo ni de la desesperanza, sino de la confianza en Cristo. Para Padre Pío, la oración ocupaba un lugar central en la vida cristiana; él mismo se definía sencillamente como “un pobre fraile que reza”.
La oración del grupo sigue un esquema establecido y unos textos preparados para acompañar el encuentro. En ella tienen un lugar especial el Santo Rosario, la contemplación del Via Crucis y la escucha y meditación de la Palabra de Dios.
Son momentos diferentes que nos ayudan a recorrer juntos el misterio de Cristo: contemplar su vida junto a María, acompañarle en el camino de la Cruz y escuchar su Palabra para dejar que transforme nuestra vida.
El Rosario ocupa también un lugar muy querido dentro de la espiritualidad de Padre Pío. La tradición de los Grupos de Oración ha conservado esta oración como una manera de contemplar con María la vida, muerte y resurrección de Jesucristo.
El encuentro encuentra su culminación en la Santa Misa. Para Padre Pío, oración y Eucaristía no podían separarse: los Grupos de Oración fueron concebidos como comunidades que se reúnen para la oración y la “Agape Eucarística”, bajo la guía de sus pastores.
Por eso, después del tiempo de oración, el grupo participa en la celebración de la Eucaristía, llevando al altar todas las intenciones que se han presentado durante el encuentro.
De este modo, nuestras peticiones personales se unen a la oración de toda la Iglesia y, sobre todo, al sacrificio de Cristo. La oración comienza en nuestras necesidades, pero termina poniéndolo todo en las manos del Señor.
Los Grupos de Oración de Padre Pío tampoco fueron concebidos como una realidad cerrada sobre sí misma. Desde sus orígenes estuvieron estrechamente vinculados a Casa Sollievo della Sofferenza, la gran obra de caridad fundada por Padre Pío, y a la atención a quienes sufren. La espiritualidad de estos grupos une así oración y caridad: acercarse a Dios lleva también a acercarse al hermano que necesita ayuda.
Por eso, rezar por los enfermos no es para nosotros una intención más. Es también una llamada a tener presentes a quienes atraviesan momentos de enfermedad, soledad, dolor o dificultad, y a preguntarnos cómo podemos ser instrumentos de consuelo y esperanza.
Durante un tiempo, esta forma de oración estuvo presente en Fuenlabrada, pero se fue perdiendo. Desde nuestra parroquia queremos recuperar esta tradición y darle nuevamente un espacio en la vida de la comunidad.
Lo hacemos con sencillez, acogiendo a quienes ya conocen la espiritualidad de San Pío de Pietrelcina y a quienes nunca han participado en un Grupo de Oración.
No es necesario tener una formación especial ni saber rezar de una determinada manera. Basta con acercarse con un corazón dispuesto a rezar con otros, escuchar a Dios y poner ante Él las necesidades de nuestra vida y de nuestro mundo.
Porque, como recordaba Padre Pío, la oración es un camino que nos une a Dios y a los hermanos. Sus Grupos de Oración fueron pensados precisamente como lugares de fe, comunión y caridad, donde Cristo ocupa el centro.
Te invitamos a formar parte de este Grupo de Oración Padre Pío y a descubrir la fuerza de una comunidad que se reúne para rezar, celebrar la Eucaristía y poner el mundo en las manos de Dios.